Conociendo Buenos Aires a través del arte callejero

Para ver arte en Buenos Aires no es necesario ir a un museo. En parques, plazas y calles he visto hermosas esculturas y pinturas, y con las cuales también he aprendido parte de la historia de la ciudad. El lunes pasado tuve la oportunidad de recorrer los barrios del sur junto a Ana de GraffitiMundo para ver un estilo artístico más moderno: el arte callejero.

Hasta ese momento, para mí grafiti y arte callejero significaban lo mismo. Pero hay una gran diferencia. Ana nos explicó que el primero se refiere a la escritura de nombres, generalmente de los grafiteros; mientras que el segundo son murales, pinturas más elaboradas que transmiten un mensaje.

El recorrido comenzó en el turístico barrio La Boca, pues aquí se inició el movimiento de llevar el arte al pueblo, democratizarlo y que no sea solo para  las clases altas. Ana nos enseñó los cuadros de Quinquela Martín y cómo su iniciativa transformó Caminito en la colorida calle que congrega a muchos artistas. Después de conocer su historia cambió mi visión sobre este barrio, que a primera impresión me pareció demasiado “turístico”.

En mis caminatas urbanas he visto varias muestras de arte callejero pero esta vez conocí la historia detrás de cada mural. ¿Quién lo pintó? ¿Había alguna crisis en aquella época? ¿quiénes participaron? ¿qué mensaje querían dar? ¡Gran diferencia! Mientras recorrimos los barrios del sur de Buenos Aires aprendimos sobre la historia reciente de la ciudad, un poco de política y de la participación ciudadana. Como una clase rápida y vivencial de la sociedad porteña.

Después de la Boca fuimos a Barracas, un barrio industrial con fábricas llenas de arte en sus paredes. Como era feriado,  las calles estaban solitarias, parecíamos las únicas personas recorriendo una galería de arte al aire libre. Realmente el color cambia totalmente el barrio, más alegre, con más vida. Me acordé entonces del cercado de Lima, cuando teníamos algunos hermosos murales que daban vida a nuestra ciudad gris por su cielo nublado casi todo el año, y cómo por capricho del actual alcalde los borraron en tan pocas horas. En cambio aquí, las mismas empresas privadas o personas dejan que pinten sus fachadas.

Finalmente vimos el mural más grande de Argentina, y que obtuvo el record guiness del más grande del mundo cuando se pintó. Actualmente es superado por uno en un estadio mexicano. Pero más allá del tamaño, creo que lo más importante es que muchos niños y jóvenes participaron y sus retratos dan vida al mural. Ellos también participaron en darle otra vista, más alegre a su barrio, que tienen muchos problemas como la contaminación del Riachuelo, marginalidad, entre otros.

¿Cómo hacer el tour?

Hay dos recorridos de arte callejero, de los barrios del norte y los del sur. Para contactarlos entrar a Visit.org

El grupo,
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