El otro lado de Máncora

Algarrobo

Siempre he pensado que Máncora es sol, playa, surf y juerga, pero recién la última vez que fuí, descubrí que es mucho más y que puede ser un lugar totalmente tranquilo.

Rodeada de algarrobos y quebradas, su paisaje medio desértico tiene mucho encanto. Las lagartijas de varios colores llamativos, verdes, amarillas, medias camaleónicas, que se escapan de las cámaras fotográficas; las diferentes aves y los sapitos que habitan en la quebrada la convierten en un encuentro cercano con la naturaleza.

A unos 15 minutos de Máncora, se encuentra la quebrada Fernández  y el fundo “La Caprichosa”, que busca preservar los algarrobos nativos de la zona. Y lo mejor de todo, cuenta con un super zipline o canopy con el cual se puede atravesar la quebrada como si uno estuviera volando. No pude subirme allí en mi último viaje, porque  me faltó programarlo mejor,  pero por lo que he visto en las fotos se ve muy divertido y sobre todo una experiencia totalmente diferente.

 
 
 

 

Zip Line. Foto de Aeromoto http://www.ziplineperu.com

Zip Line

 

Costo: S/.100 por persona.  Sólo operan cuando hay grupos, por eso es necesario programarlo con un poco de anticipación.

Agencias: Aeromoto  www.ziplineperu.com   Iguana’s Trips  www.iguanastrips.com

Indira

Blogger de viajes, apasionada de los viajes y del uso de las TICs para desarrollar un turismo sostenible. Siempre en continuo aprendizaje.

2 comentarios sobre “El otro lado de Máncora

Comentarios cerrados.