Escapando de las multitudes en Lunahuaná en semana santa

Lunahuaná es un destino cercano a Lima, perfecto para pasar un día de campo y hacer turismo de aventura (canotaje y zipline). Tengo gratos recuerdos de los días que he pasado en Lunahuaná, pero en feriados largos es totalmente diferente. La última vez que pasé por allí, fue en semana santa 2014 y la cantidad de gente era excesiva. Lo más triste fue ver como los turistas prácticamente destruían el destino. Había demasiada basura en la plaza de armas y autos con música a todo volumen.  Un pueblo tranquilo se había convertido en un total desorden.

lunahuana
Plaza de armas de Lunahuaná, viernes de semana santa 2014

Habían tantos autos que demoramos como 40 minutos para llegar desde San Jerónimo hasta la entrada al pueblo de Lunahuaná, un tramo de solo 5km.

Literalmente huimos de Lunahuaná, mejor dicho de sus visitantes que no mostraban ningún respeto por la ciudad.  Sin duda, el aumento del flujo de turistas implica más demanda para las empresas turísticas, pero ¿hasta que punto es positivo?.  Si la conducta de los turistas destruye el destino, ¿vale la pena? .  Creo que con adecuada planificación turística, ordenamiento  y educación a los visitantes, se puede mejorar notablemente dichos problemas.

Y ¿a dónde escapamos?.  Fuimos hacia Zúñiga, a 40 minutos de Lunahuaná,  un pueblo tranquilo con clima templado. Encontramos fácilmente hotel y participamos de sus celebraciones de semana santa.  A las 10 de la noche comenzó la procesión del Santo Sepulcro que recorrió el pueblo y duró toda la noche. Cada cierto tramo paraban para realizar una subasta. No había visto una celebración similar. Me sorprendió ver cuando comenzaron a subastar gallos, conejos, plátanos y demás ofrendas de los fieles. El dinero recaudado fue para la iglesia.  Fue una noche tranquila y agradable.

Subasta de plátano
Subasta de plátano
subasta de un gallo
subasta de un gallo

El sábado de semana santa nos levantamos temprano, con la intención de ir a Catahuasi en busca de movilidad hasta Tupe (pueblo en la sierra limeña que según he leído parece detenido en el tiempo).   No conseguimos auto, solo habían motos y cada una de ellas cobraba 100 soles. Entonces decidimos pasear por los cerros que rodean a Catahuasi. El dueño de una bodega muy gentilmente nos permitió dejar nuestras mochilas para no cargarlas en la caminata.

rio cañete
valle del río cañete

El día estaba perfecto para mí, que me encanta el sol y el clima seco. Caminamos hacia una pampa de tara y regresamos bordeando los cerros. Fue una caminata nada planeada, que me encantó.  Nos encontramos con una señora en plena tarea de ordeñar sus cabras. Seguimos el camino y el paisaje empezó a cambiar. Parecía el escenario de una película del oeste: desierto lleno de cactus y rocoso. Eramos solo dos personas caminando por allí.

catahuasi2

catahuasi

Llegamos al pueblo antiguo de Catahuasi que se distingue por lo que queda de su antigua iglesia. Entramos con cuidado porque parecía a punto de derrumbarse.  A pesar que solo quedan ruinas, llamó mucho mi atención. Es enigmática y su aspecto colonial nos invita a imaginar como había sido en el pasado. Nos preguntamos cuan antigua era la iglesia pero nadie en el pueblo sabía. También entramos a su pequeño cementerio de 1912. Parecía un pueblo fantasma.

iglesia

iglesia

Finalmente en la bajada al pueblo de Catahuasi, un señor que cosechaba sus manzanas nos regaló varias. Deliciosas!!!!.

Nuestro viaje tenía como objetivo Lunahuaná y Tupe. Del primero escapamos y no llegamos al segundo, pero conocimos Zúñiga y Catahuasi, pueblos tranquilos y hospitalarios.

2 comentarios sobre “Escapando de las multitudes en Lunahuaná en semana santa

  • el 27 Septiembre 2014 a las 21:11 pm
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    Muy interesante. Tienes razón, cada año la cantidad de personas que se animan a hacer turismo aumenta y eso es bueno, pero así ya no es agradable viajar. Recuerdo que en Semana Santa fui a Tarma y la cantidad de autos que habían en el camino era espantoso. Demoramos 11(!!) horas en llegar. Y los los lugares turísticos, como la gruta Huagapo estaban abarrotados. La verdad es que el buscar nuevas rutas para escapar de las multitudes, como dices, es una alternativa que creo yo debe ir de la mano con las autoridades de cada pueblo. Ojalá y se pongan las pilas las autoridades de los pueblos vecinos de destinos tan turísticos como Lunahuaná o Matucana u otros. Las rutas convencionales ya no nos abastece. También creo en la importancia de las TICS para ayudar a mejorar el turismo. Ahora todos planificamos nuestros viajes a partir de lo que averiguamos por internet.
    Buen dato acerca de los pueblos de Zuñiga y Catahuasi, me dieron ganas de aventurarme a conocer esos lugares. También soy amante de los viajes y recientemente he comenzado a escribir en mi blog de viajes rramuzci.wordpress.com estoy planeando hacer rutas de trekking por la sierra de Lima, me gustaría colaborar contigo en tu blog y así compartir información con tus lectores acerca de rutas no tan conocidas.
    Un saludo Indira 🙂

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    • el 30 Septiembre 2014 a las 9:23 am
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      Hola Maricruz, muchas gracias por tu comentario. Hace varios años fui a Tarma y Huagapo en semana santa y me paso lo mismo que comentas. Acabo de ver tu blog, buena info. Encantada que desees colaborar con viajaporperu, ahora te escribo para coordinar. Saludos

      Respuesta

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