Selva de Cataratas: Cordillera Azul – Ucayali

Los andes no sólo están en la sierra, también en la selva, donde se vuelven montañas tupidas de vegetación. La Cordillera Azul es parte de la cadena oriental de los Andes que atraviesa tres regiones: Ucayali, Huánuco y San Martín. Gran parte de su territorio es parte del Parque Nacional de la Cordillera Azul que conserva la extensión de bosque más grande e intacta de los bosques de montaña amazónicos que todavía quedan en el Perú.

La zona sur de la Cordillera Azul  cuenta con el mejor acceso, gracias a la carretera Federico Basadre que une Huánuco con Pucallpa. Si bien no es parte del parque nacional, está muy cerca. El punto de partida es la ciudad de Aguaytía (a tres horas de Pucallpa en auto), donde recomiendo quedarse dos días completos para tener tiempo de disfrutar de las cataratas y visitar la comunidad nativa Yamino.

En las alturas de la cordillera hay bastante neblina que se condensa formando innumerables caídas de agua, que caen por las paredes rocosas y empinadas de las montañas. Aquí les muestro las cataratas que conocí y recomiendo visitar:

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1. Catarata Velo de la Novia

Sin duda es la estrella de Aguaytía. Escondida entre las quebradas, es una catarata de aguas cristalinas que forma una piscina natural con peces de colores. Es perfecta para nadar, dar unos clavados, bucear y también para echarse en sus amplias rocas y descansar mientras escucha el ruido del agua y de los pájaros.

Cuenta con buen acceso por el puente peatonal que cruza el río Yuracyacu, servicios higiénicos, restaurante y zona de estacionamiento. Solo se caminan 500 metros desde la entrada hasta la catarata.

Acceso desde Aguaytía:  23 km y 25 minutos en auto. Pueden ir en taxi. La primera vez fui en mototaxi.

Precios de entrada : Adultos 5 soles  Niños 2 soles

En el camino a la catarata van a pasar por el famoso Boquerón de Padre Abad. Es el abra natural de la Cordillera Azul, es decir el punto más bajo formado por el río Yuracyacu que atraviesa las escarpadas montañas. Fue dado a conocer por el misionero franciscano Alonso Abad en el siglo XVIII, cuando exploraba caminos en busca de pueblos indígenas para evangelizar. Gracias a esta formación natural se pudo construir la carretera, uniendo así a Pucallpa con Huánuco y Lima.

Estén atentos en el trayecto de Aguaytía al Boquerón. Pasarán por territorios llanos, conocidas como las “Pampas del Sacramento”. A lo lejos se ve la cordillera. El color verde oscuro de sus tupidos bosques con los rayos del sol dan la impresión de montañas “azuladas”. De allí su nombre.

2.  Catarata Santa Rosa.

Es para quienes les gusta un poco de aventura. Se camina por aproximadamente 45 minutos entre cultivos (2 kilómetros). Es una ruta fácil, especialmente de ida porque la primera parte es bajada. Hay letreros y señalización para no perderse. Me gustó porque permite alejarse de la carretera, caminar en el monte, encontrarse con mariposas, algunos insectos palos, y también ver los cultivos de café, entre otros.

catarata

Acceso:  40 km desde Aguaytía hasta el caserío donde comienza la caminata. Se necesita una mañana o una tarde para visitarla.

La catarata está en la zona conocida como Divisoria, donde se cultiva buen café. Pueden comprar y preguntar por la gelatina de café. ¿Se animan a probarla?

3.  Catarata Shambillo Alto

Hermosa pero solo para quienes estén acostumbrados a caminar. Aquí vine en mi primer viaje a Aguaytía y tuve que caminar entre varias zonas de cultivo, incluido cocales. No sé si actualmente será más seguro caminar por allí,  pero es mejor si contactan algún guía local. Además recuerdo que estaba marcado solo una parte y después era difícil identificar la ruta. Nosotras llegamos gracias a un señor que nos alcanzó a medio camino, pues iba a limpiar el canal que sale de la catarata. Gracias a él llegamos y pudimos regresar.

La catarata es hermosa porque es un lugar escondido entre las quebradas y la vegetación. Son como tres caídas de agua y subimos a la segunda que tiene una poza natural. Sentí que me bañaba en un lugar escondido en pleno bosque montano.

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El agua es transparente

Tiempo: Requiere un día completo desde Aguaytía.

Acceso:  De Aguaytía al Caserío Shambillo Alto en colectivo y luego caminar aprox. 3 horas.

4.  Toboganes

No es una catarata pero es uno de los lugares que más me encantó de la Cordillera Azul. Es super divertido bañarse en estos toboganes, además de la corta caminata que se realiza para llegar. Formado por uno de los ríos afluentes al Yuracyacu. Tiene pozas donde se puede nadar.

Acceso:  De Aguaytía ir hasta el puente pasando el túnel. Desde allí  hay unas escaleras que llevan al camino, son como 30 minutos de caminata fácil.

Y hay muchas más cataratas por conocer. Espero se animen a visitarla, y también visitar sus zonas de cultivo. Como escribí en Volviendo a Aguaytía: de selva de cocales a frutales“, es interesante conocer más sobre las frutas que producen y como ha cambiado la ciudad.

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