Redescubrir Argentina

Fuente: Wikimedia

Argentina se ha convertido en los últimos años en uno de los países más visitados del mundo. El motivo es simple: hay aspectos interesantes para cualquier tipo de visitante. Desde los culturales gracias a escritores de la talla de Jorge Luis Borges o Julio Cortázar, pasando por el ámbito musical con artistas como Andrés Calamaro o Gustavo Cerati, hasta lo deportivo, donde destacan figuras como Maradona y Leo Messi en el fútbol, Manu Ginóbili en el baloncesto o Leo Fernández en los deportes mentales.

Además de por todo lo anterior, Argentina también es muy apreciada por todos aquellos rincones especiales que no se pueden encontrar, y disfrutar, en ninguna otra parte del planeta. Enclaves como el Perito Moreno, la Patagonia o la zona costera de Mar del Plata, además de la propia capital, Buenos Aires. Pero dejando a un lado lo conocido, en este artículo nos centraremos en ofrecer información sobre diferentes parajes argentinos que no son tan turísticos como los ya mencionados pero que nada tienen que envidiarle en cuanto a belleza.

El primero de ellos es el desierto negro de Mendoza. También denominado como La Payunia, esta reserva de la naturaleza se encuentra en Mendoza, en el centro del país. La peculiaridad de este desierto es que está lleno de volcanes, lo que le da ese color tan característico que sin duda es único en el mundo. Pero cuidado, el viaje a este bello lugar debe hacerse con un guía especializado, de lo contrario nos perderíamos, ya que no existen señales que nos indiquen la ruta a seguir. Por este motivo lo mejor para dar un paseo por esta zona es alquilar un 4×4 y los servicios de un guía y dar rienda suelta a nuestro espíritu fotográfico, pues es un lugar que incita a inmortalizarlo.

Otro lugar poco conocido y que merece la pena visitar son los denominados “Seismiles”. Es interesante comenzar este recorrido por algunas de las montañas más altas de los Andes desde Fiambalá, que comienza en los 1.500 metros hasta llegar a los 4.700, en el que también se pueden observar diversos volcanes de gran altura y desde donde podremos ver el volcán Ojos del Salado, que con más de más de seis mil metros, es el volcán activo más alto del planeta.

Si lo que preferimos es la vegetación frente a lugares volcánicos, podemos coger otra dirección e ir hacia Misiones y su centro geográfico, donde se encuentra el bello Parque Provincial Salto Encantado. Este espectacular enclave natural ocupa más de trece mil hectáreas por las que se reparten diferentes cascadas impresionantes que no son aptas para todos los públicos debido a lo elevado de su altitud. Si tenéis un poco de vértigo, es mejor conformarse disfrutando la flora y la fauna del lugar, entre la que destacan una gran cantidad de árboles y animales como los monos y las ardillas. Un paraje bucólico para volver a sacar la cámara y dejar constancia de cada uno de los seres vivos que nos encontramos a nuestro paso, o que nos encuentran.

Si los planes anteriores no os han convencido y preferís tiraros en una playa y disfrutar del sol y del mar, este es vuestro plan ideal. Se trata de viajar hasta La Villa Turística Casa de Piedra, que se encuentra en La Pampa y que curiosamente es el pueblo más joven de Argentina, ya que fue inaugurado en el año 2006. Su economía y sostenibilidad se basa en el turismo, ya sea disfrutando del agua o de las actividades al aire libre. La pesca y el disfrute de los deportes náuticos es otro de sus fuertes, algo que sorprende teniendo en cuenta que se encuentra en plena estepa, en mitad de un paraje prácticamente desértico.

Entre otros muchos planes posibles, hemos seleccionado estos para visitar y disfrutar de una Argentina desconocida para el gran público pero igual de impresionante.

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